0

Bendice mi camino

proyecto artístico de Abraham Gómez

Con orgullo presentamos “Bendice mi camino”, una nueva serie de fotografías tomadas por Abraham Gómez Vázquez (Ichinton, Chamula, 1977). Basadas en su doble práctica como fotógrafo-artista y asesor de ventas de vehículos (en la agencia Nissan de San Cristóbal, Chiapas), esta muestra explora una faceta de la creciente interacción entre el mundo indígena maya, del que Abraham y sus clientes son parte, y el mercado globalizado del que igualmente son parte.

Abraham Gómez inició su actividad creativa en el dibujo, pasó a la literatura y, sin dejar atrás ninguna de las sensibilidades cristalizadas por ellos, se ha dedicado a la fotografía desde 2012. Ha hecho estudios en el Gimnasio del Arte (San Cristóbal) y en el Centro de la Imagen (San Agustín, Oaxaca y la Ciudad de México. La obra de Gómez ha formado parte de exposiciones en Chiapas, México, España, Alemania, y Estados Unidos. Su trabajo fue incluido como parte del libro, Develar y Detonar:  Fotografía en México ca. 2015.

Su obra se caracteriza por un alto contenido conceptual, siempre relacionado con su posición como hombre chamula con una experiencia híbrida de la actualidad. A la vez que cuestiona las creencias tradicionales, él cumple asiduamente las responsabilidades comunitarias de su paraje natal. Viaja diariamente entre Chamula y San Cristóbal por su trabajo, a la par de su esposa, Margarita Martínez (doctorada y profesora lingüista originaria de Huixtán) con quien comparte una estética creativamente tradicionalista.

El estilo de Gómez se define por tomas a media-distancia, frecuentemente de actos altamente performáticos (como ocurre en su serie de desafíos a las supersticiones), de meditada disciplina, tanto en los aspectos técnico como conceptual.

“Al inicio del proyecto utilicé la cámara del celular, fotografiando el momento de entregar su vehículo a un cliente. Ya después fue con una cámara profesional y finalmente de pequeño tamaño,“ comenta Gómez, explicitando que emplea tanto la Canon T3I como la Canon G9.

En esta serie Gómez se impone a sí mismo una estructura “gramatical”, estrictamente respetada: carros y camionetas en el centro de la composición con personas alrededor. Estas agrupaciones de las y los clientes forman “frases” poéticas, de muy diversa expresión. La intensa interacción entre fotógrafo y sujeto(s) que palpablemente se siente, es debida a la accesibilidad de expresión, gesto y emoción de las/los clientes de Gómez, compradores por diferentes motivos y circunstancias – siempre insertados en sus historias familiares – que avanzan por su propios esfuerzos. No solamente orgullosos por ello, también son modestos, humildes, y por ello la selección por Gómez del título “Bendice mi camino” como un lema-nombre común a los vehículos en las comunidades mayas de Chiapas.

El sincretismo entre lenguajes y sistemas de valores le fascina al fotógrafo-artista. En el idioma y la cultura que Abraham comparte con sus amigos clientes, se entretejen conocimientos ancestrales – el significado de la posición de ch’ul me’tik (la luna) en el momento de completar una transacción – comportamientos comunitarios (incluyendo para evitar la envidia) y el capitalismo universalizado ahora. Las historias de variedad enorme son vitales; AGV audazmente transita medios para crear una experiencia basada en la fotografía pero con una narrativa recuperada referente a la foto. Posiblemente, sólo un artista de la misma cultura podría expresar y comunicar el respeto, el humor, y la conmoción captados en estas fotos y proyecto multimedia.

“Bendice mi camino” es un proyecto participativo y socializante, basado en el respeto y en el placer. Gómez se inserta él mismo en la obra – como ha hecho en el pasado – al asumir el lugar del sujeto/objeto de la cámara. (Saúl Kak tomó los videos de AGV, y también editó el video introductorio a esta exposición.) Rompiendo con timideces, Gómez revela su trayectoria personal, y termina relatando en su propia voz, que caracteriza su propia persona, las narrativas que forman parte de este complejo proyecto artístico.

No sólo esto; Abraham creó elementos adicionales de la exposición para abrir espacio para la presencia activa de los sujetos. Primero, en la toma fotográfica original, cuando Gómez obsequia sus fotos a las o los clientes; y ahora al entregar la imagen ampliada (impresa por Isaac Guzmán en la Galería MUY), enmarcada con la participación de ellos. Gómez contactó a cada sujeto con opciones del marco para su foto, mismo ejercicio que da la variedad rítmica de las fotos enmarcadas en el salón de exhibición y, en efecto, socializa la estética del proyecto completo.

Es un proyecto de autoría clara y de muchos. La participación del fotógrafo con las y los sujetos, se complementa con la asesoría general y autoría de un texto de Margarita Martínez; del cortometraje de Saul Kak e impresión de Isaac Guzmán; de la creatividad técnica de Josué Gómez y operativa de Rufino Sántiz; y la curaduría de John Burstein, compartida con las personas anteriormente mencionadas. La participación más iluminante ahora es la de las personas que, al observar, reflexionar sobre, y compartir su registro de la exposición “Bendice mi camino”, aportan texturas y significados radiantes.

Al seleccionar este título, el artista nos recomienda una lectura humanista de retratos dominados por grandes vehículos brillantemente nuevos, finamente dominados por las personas, con vidas complejas, duras, exitosas, humildemente esperanzadas, con alta cultura maya.

0