Destino y suerte

Dos visiones de la vida ritual y política, en dos pueblos de los Altos de Chiapas. Dos artistas representan la vida espiritual y onírica a través de idiomas simbólicos ancestrales mayas y universales. Bienvenidas/os a la exposición “Destino y suerte” con obras recientes de Manuel Guzmán y Raymundo López.
Raymundo (Ray) López (San Andrés Larráinzar, 1989), es un joven talento del arte gráfico, hablante del tsotsil y miembro del pueblo de San Andrés. Es egresado de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), titulado en 2017. Maneja y manipula significados interculturales de la pos-modernidad maya. Su serie actual es un juego sobre el juego. Ha retomado los memes de los juegos del azar y de alta estrategia – el póker, el ajedrez, de dado y lotería mexicana – planteando a hombres y mujeres sanandreseros/as como los maestros-jugadores y sujetos de sus historias.
Manuel (Nelo) Guzmán (Chaná, Tenejapa, 1964) es pintor apasionado con una larga trayectoria en la pintura y el dibujo. Inició su práctica artística en 1987, con un proyecto de pintar las historias tradicionales de su pueblo. Después trabajó con el gobierno estatal en un proyecto de promoción de las plantas tradicionales en la medicina. También tomó cursos en CELALI y con el maestro Antún Kojtom. Definitivamente, Guzmán es mayormente autodidacta. En 1992 Manuel fue a trabajar en la línea del metro que pasa por Bellas Artes en la Ciudad de México; desgraciadamente fue atropellado por una combi (pesero) rumbo al trabajo y estuvo 9 meses hospitalizado. Esta mala suerte le cambió la vida y el destino, y su práctica pictórica. Guzmán volvió a su pueblo natal y su familia. Y reaprendió la pintura, pero su visión profunda y de corazón, se expresó al acercarse al mundo supernatural, ritual y de sus sueños, en su práctica pictórica y del dibujo.
Afortunadamente, los dos artistas fueron apremiados en el Concurso de Arte Indígena de Chiapas, con las dos Menciones Honoríficas, y estas obras forman parte de esta exposición.
Presentamos las obras en forma de un diálogo, sobre temas universales/locales tratados de maneras individuales, como el conflicto, el trabajo común, la oración y adivinación, la unión de cielo y tierra y con referencias a la tradición popular como es la figura del j’ik’al, la autoridad religiosa, etc.
Apreciamos como los estilos diferentes prestan a efectos particulares: el naif de Guzmán presta a la semi-abstracción mística, mientras el ilusionismo surreal maya de López abre a la reflexión sobre la tradición y el papel del artista indígena, logrando proyectar con seriedad y sentido del humor su visión.
Bienvenidas y bienvenidos a dos visiones del destino y suerte en la vida contemporánea.

Obras

“Pintando los animales en la cueva en mi sueño”

Óleo sobre papel

“Hay una cueva cerca de Chaná y yo la alcanzo a ver desde mi casa. Entra agua allí, pero antes tenía una cruz y la gente adoraba en la cueva, y le llaman “angel” en la creencia. En tseltal la cueva se llama ik’al puyil (caracol negro). Vi que estaban pintando venados en la cueva”.

“K'in tajimoltik”

Acrílico sobre tela

“Las barajas francesas tienen una relación con la cultura indígena de San Andrés Sakamch’en, porque entre los rituales se encuentra el ritual de la milpa que invoca al rayo para la protección del maíz ocasionado por el viento”. Se usan estos símbolos:

  • Corazón – la Iglesia o la religión
  • Diamante – dinero, construcción o economía
  • Pica – la lucha
  • Trébol – la cosecha o la agricultura

“En este caso, la división siempre va a estar presente, parecería, y ahora sufrimos los daños de la iglesia por el terremoto. Cuando la iglesia, ¡hubo unión! Porque todos contribuyeron con una cooperación”.

“Los señores en colores de mi sueño”

Óleo sobre papel

“Vi figuras de seres abstractos en colores. Vi un puerco y un pájaro. Tal vez el señor quiere comer cerdo”.

“La carta tradicional”

Acrílico sobre tela

“La obra representa un naipe de la baraja española. La mujer lleva un copalero (ch’ikob pom) y se viste de sanandresero. Al hacer esta investigación me doy cuenta que la copa de cáliz en la mano de la mujer española es el chik’ob pom. Si la copa de cáliz representa el corazón de Jesús,  el humo blanco del incienso es como protector o dios blanco que purifica. Eso si hay alguna energía negativa en cada fiesta, ritual tradicional o religiosa.

“El Compadre J'ik'al y su hijo diario”

Acrílico sobre papel

“Manuel cuenta: Hay una señora, fue robada por el J’ik’al. La señora dijo, ¿Como me vas a mantener?. El J’ikal dijo te voy a mantener, y le trajo cecina y chicharrón y todo tipo de carne. Que el J’ik’al daba hijos diarios, y la mujer parió diario. Pero la señora comenzó a extrañar su casa, quería regresar a su casa. Hubo un tiempo cuando salió el señor J’ik’al. Fueron los hijos que le ayudaron a salir de la casa del Compadre J’ik’al. (Nota: el J’ik’al al llegar a las casas siempre les decía “Compadre” al señor de la casa.) Ella se escapó. Después llegó el Compadre J’ikal preguntando por dónde estaba su mamá. Él sale a buscar a su esposa en su casa”.

 

“Las palabras al azar”

Acrílico sobre tela

“Muestro en esta pintura a una mujer ilvanej (vidente), la que hace oraciones o pide clamor. Dependiendo de la fe del paciente y sus familiares, es efectivo, pero no siempre. Las palabras de los ilvanejetik  son como dados. El clamor hacia los dioses se convierte como juegos al azar. Los dados son considerados como elementos lúdicos, en otros tiempos eran utilizados como elemento místico, un atributo para adivinos y chamanes para adivinar la voluntad de los dioses, esto fue evolucionando hasta convertir en diferentes tipos de juegos de azar. En general, el medio para acercarse a los dioses de la naturaleza es a través de ofrendas, velas, inciensos, las flores, la comida y las bebidas alcohólicas”.

“Zapatistas contra el gobierno”

Óleo sobre papel

“La pinté porque mataron a los soldados del gobierno los zapatistas. Hay unos que se corrieron porque no querían morir. Los zapatistas son a favor de los indígenas pobres.”

“J'ik'al (negrito)”

Acrílico sobre tela

“La pintura que muestro es la de una mujer y de sus niños morenitos. La mujer fue robada por el J’ik’al (la figura de la tradición maya, traducido como “Negrito”). Cada día llegaba a tener un niño, pero los niños piden mucha leche  y la mujer estaba muy flaca. Fue rescatada pero tres días después falleció”.

“Ella está acostada encima de una carta de la lotería mexicana. Según la leyenda, si una mujer sale sola a lavar el nixtamal, el J’ik’al puede llegar y llevarla a su cueva”.

“Carnaval”

Óleo sobre papel

“Es una representación de la fiesta de Carnaval en Tenejapa y lo celebran en un lugar conocido como Pocolum (Antiguo pueblo) donde llega gente de muchos lugares, ahí se ponen a bailar las personas y también hay personas que visten de forma de toro, y ellos también se ponen a bailar. Hay una mujer; es un hombre vestido de mujer. La persona que se viste de torito carga un gato de monte atrás, es pura piel. Hay que bailar dos días: domingo y jueves”.

“Los acuerdos de San Andrés”

Acrílico sobre tela

“Fue en la cabecera de mi pueblo donde se firmaron los Acuerdos de San Andrés, un convenio entre el Gobierno mexicano y el E.Z.L.N. para dar fin a la guerra. Estos acuerdos fueron desconocidos, pero no obstante son válidos para el movimiento.

No puedo representar a mi pueblo sin tocar las largas luchas para defender nuestro pueblo y nuestra tierra.

Me sucedieron muchas cosas al pintar esta obra; se vinieron encima muchos recuerdos dolorosos del pasado y del presente. Pinto el niño agachado – como yo me sentí en este momento – siendo maltratado por otro peón, como son los enviados del gobierno. Por ejemplo, yo fui maltratado por maestros por ser zapatista, y también por mis compañeros de clase no-zapatistas.

Mi obra en ese sentido la veo, más que como un cuadro, como un proceso de vida que me acompaña y me permite seguir hablando de lo que me duele y de lo que me alegra”.

“Cargadores de poste de luz en mi paraje en 1987”

Óleo sobre tela

“Manuel relata: Yo mismo cargué el poste de luz. No había carretera entonces, sólo veredas, era para poner postes al lado de las casas. Ahí se podía poner transformadores. Fue iniciativa de la comunidad de instalar la luz. Manuel explica que ellos negociaron esto con la Comisión, y firmaron contrato. La gente los cargó desde Pokolum (Viejo Pueblo, donde está unas cruces)”.

Es un convenio pacífico, y pagamos la luz. (En otros parajes no pagan la luz, argumentando que es un derecho humano”.

“Los títeres”

Acrílico sobre tela

“Según la creencia de San Andrés Larráinzar, los músicos (igual que cualquier otra persona que tenga cargo tradicional)… Todo lo que han aprendido de la música, Dios les ha dado. Ese don de  que pueden tocar esos instrumentos y que son manejados a través de la mano de Dios y los títeres son los personajes de San Andrés Larráinzar”.

“Rezo por mi mujer”

Óleo sobre tela

“En mi rezo estaba pidiendo que se me diera mi ch’ul (sagrada) mujer. Se lo pedí a Dios del Cielo. Y sí me la dio. (otra interpretación:)

Es pecador, es borracho, pega a su mujer, y por eso está rezando. Es al atardecer que le habló al Ángel Gabriel, con su copal. Contestó el Ángel Gabriel “No te preocupes. Porque está buena tu oración, le escucha el Señor, tu Dios”.

“La división social”

Óleo sobre tela

“Esta obra representa la división social de San Andrés Larráinzar, al emplear la metáfora del ajedrez. Anteriormente, era un pueblo más unido, pero la política puede separar un pueblo.  

Esto empezó con el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), y ahora se hizo en dos: el priista por parte del gobierno y el autónomo (EZLN).

Como piezas de ajedrez, muestro los personajes del dicho pueblo: sus autoridades, músicos, alféreces, capitanes, consejeros rituales y artesanos”.