Tana vo’ne: Extirpación y reinvención de la memoria

Obra reciente de PH Joel (y otres)

El arte maya/zoque no sólo se hace, se inventa y se vuelve a inventa. Sus signos vienen de una tradición antigua y milenaria; PH Joel los revitaliza con un respeto y reverencia, los descentra y remoldea con un sentido del humor y compromiso visionario con su pueblo.
Sus piezas nos dejan con una sonrisa, una admiración, y una confianza en el futuro que, pues, nos revitaliza a nosotres mismes.

Una persona espectadora quiere saber los orígenes y los significados de las figuras y motivos; y quiere saber más sobre los materiales y las técnicas que usó para diseñar y construir su arte. Joel nos comparte la información en los textos que acompañan sus piezas. En este sentido es una práctica altamente conceptual – además supremamente material – que intermezcla el gran arte del maya clásico (300-900 DC) con la tecnología de punta, hasta la inteligencia artificial, pasando por la cultura popular del cine mexicano de los años 60s del siglo pasado. Con ello, su mirada es tanto de la civilización maya desde si misma como una mirada crítica a las (mis)representaciones de los pueblos originarios de parte de los dominantes de la historia.

El medio es el mensaje, diría un Joel quien creció en Las Cañadas de la zona selvática, con el conocimiento práctico orgánico de su familia y comunidad de habla tseltal/tsotsil/ch’ol y la versatilidad manual-mental de gente que ve elementos de la naturaleza – flora y fauna – y coge sus múltiples usos (alimentarios, medicinales, para hacer casas, cercos, etc.) y sus bellezas de forma, color y tactilidad, de un solo golpe.

Esta exposición, que el artista lleva tres años conformando, muestra los resultados de sus estudios empíricos (y académicos) laboriosos sobre el barro, el engobe, los pigmentos, la aplicación del estuco, la quema, etc., de su pueblo natal de Francisco Villa, Ocosingo, y de intercambios de expertas de Amatenango, Yucatán, la Ciudad de México, Tijuana, y el archivo de archivos (el internet).

El “yo” de Joel es tan flexible como multifacético: campesino, indígena, univesitario, espiritual, bailador, amigable y colectivista a ultranza, solitario, sui géneris. Así que incluye en su expo igualmente a otras personas de su inspiración. Tiene elementos de happening multimedia, multidisciplinaro, ¡multigozable!


Galería MUY
Diciembre-febrero 2023

Obras

Plato trípode

PH Joel
Barro modelado a mano, decorado con engobe y pigmentos de la Selva Lacandona.
25 X 21. 5 cm
2023

Esta pieza está inspirada en un estilo clásico trípode maya que se usaba para ofrecer alimentos a las deidades. Es mi homenaje a nuestros ancestros; y en mi pueblo de la selva habitualmente encontrábamos vestigios de hueso y cerámica, en proceso de reintegrarse a la tierra.

Comemos del cuerpo de nuestros antepasados, y eso nos induce a recordarlos y a excavar en el conocimiento que dejaron impregnado en la tierra que habitamos y el agua que bebemos.

El castigo

PH Joel
Comal recubierto de estuco, decorado con pigmentos de la Selva Lacandona.
47 cm diámetro.
2023

Es una pieza está inspirada en la Rebelión de los Colgados (título de libro de B. Traven). Hace re­ferencia al episodio de la historia de la Selva Lacandona que trata sobre la explotación maderera.

Esto fue a partir de manos indígenas obligadas a destruir su propia casa – la Madre Tierra – para sobrevivir en la miseria y esclavitud ocasionada por las empresas que vendían maderas precio­sas en mercados internacionales. (Los ríos sirvieron como camino para saquear ese “oro verde”, como le llamó el historiador Jan de Vos).

Xanab

PH Joel y Darwin Cruz
Piel porcina, óleo y madera
27 X 10 X 21 cm
2023

Esta obra tiene la forma de un caite (xanab). Se refiere al escudo del estado de Chiapas. Poner la monarquía española (con sus propios símbolos sea de castillos, leones, o coronas, y utilizar la imagen del Cañón del Sumidero (espacio sacro para los pueblos indígenas), evidencia su intento de borrar el valor de estos. Además, se impone como bandera de conquista territorial, ideológica y espiritual sobre quienes habitamos ancestralmente, y hoy, este territorio.

El xanab está retomado de las estelas de Yaxchilán. cuestiona el mito del suicidio indígena colectivo que convierte en emblema estatal al Cañón del Sumidero. Tal vez transgresivo, pero imagino como, al dar paso con el calzado, se erosionará el escudo de armas, y nos acordamos de una ideología racista y clasista no desapa­recida hasta el día de hoy. Esta pieza refleja para mí la lucha y resistencia de nuestros pueblos y también mi propia postura de reforzar mi cultura.

La violación de las madres

PH Joel
Piedra caliza recubierta de estuco, decorada con pigmentos de la Selva Lacandona.
72 X 41 X 2 cm
2023

Esta obra está basada en una estela de Tonina de un gobernante; yo lo transformé en figura femenina, que me hace impactar aún más la violencia y violación que significó la conquista, llevando al mestizaje. ¿Cuándo tendremos una historia más realista?

Tambor de barro

PH Joel
Barro, engobes y pigmento de la Selva Lacandona, piel vacuna e hilos.
27.5 X 17 cm
2023

La pieza es una vasija hecha a mano con barro, engobe y pigmentos de la Selva Lacandona. El relieve está inspirado en las raíces de los árboles que crecen sobre rocas o sobre otros árboles. La parte pintada es la repre­sentación de una fiesta contemporánea, con jóvenes eufóricos consumiendo cigarrillos, cervezas y música a todo volumen.

Yo, que crecí en la Selva Lacandona, nunca vi un tambor de barro, pero sa­bía que se llegaron a usar. Hice este tambor para hacerle brotar sonidos, con la intención de contrarrestar los pianos eléctricos que son cada vez más populares en la Selva y que modifican hasta la forma de bailar que antes se tenía. Este tambor no va a detener las transformaciones, pero sí me sirve para aprender a tocarlo y acompañar­me en las fiestas agrícolas y religiosas de los pueblos.

Cristo Chamula

PH Joel
Piedra caliza recubierta de estuco, decorada con pigmentos de la Selva Lacandona.
70 X 40 X 2 cm
2023

Esta pieza es la recreación de un mito coleto (sancristobalense) que confronto con la historia como la sabemos hoy y lo reimagino a mi manera.

Se decía, pues, que en 1868 crucificaron a un niño en Chamula para que tuvieran su propia Cristo. El mito coleto del Cristo Chamula está basado en estereotipos que desprestigian a los pueblos indíge­nas, retratándolos como seres violentos, salvajes, irracionales. Y por lo tanto era necesario civilizarnos, educarnos, evan­gelizarnos, es decir, despojarnos de eso que nos hace indígenas.

Los elementos de la pieza no son fieles al mito del Cristo Chamula. Yo empie­zo con un cristo que ni tiene diez años, polimorfe, que me permite sentir un dios pos-machista – que no vivimos todavía. Este, pues, es chakoj winik (los primeros humanos, hermafrodites, que habitaron la tierra y eran capaces de autoprocrear). Eso sería para mí un ser sacro alejado del dios cristiano.

Como nuestra abuela Maruch Méndez relata: que son los primeros seres que habitaron la tierra y eran capaces de autoprocrear. Eso sería para mí un ser sacro alejado del dios cristiano. La cruz Chamula que tiene más cercanía con la cruz de Palenque y el árbol de la ceiba, más que la cruz cristiana.

Luna (uj)

PH Joel
Comal recubierto de estuco
5 comales de 45 cm de diámetro.
2023

Existía un romance entre la luna y el campesino. La luna era el marcador del tiempo de las se­millas, como el maíz y el frijol, pero la minuciosa observación de la gente también era la base de infinidad de actividades en los pueblos indígenas campesinos.

La pieza también retrata el desconocimiento que nosotres tenemos de este astro y la poca impor­tancia que le otorgamos actualmente a la fase lunar.

Tsujin vob (calabaza sonora)

PH Joel en colaboración con Gerardo K`ulej
Tecomate, hueso, semillas y cuerdas
51 X 34 cm
2023

Pienso en los arqueólogos de los mayas, de los historiadores de las personas lacandonas, que han coleccionada cosas – como los instrumentos, ante­riormente- pero ahí están, en los museos, tal vez. Ni los podemos escuchar sonar. Yo decidí hacer un ins­trumento, ya no guitarra occidental, pero de cuerdas y de mi imaginación, para ahora sí poder escuchar, poderlo hacer y tocar con mis compañeres.

Constructores de Jobel

PH Joel
Piedra caliza recubierta de estuco, decorada con pigmentos de la Selva Lacandona.
84 X 49 X 2 cm
2023

En Jobel (San Cristóbal de Las Casas) existen calles, casas, plazas y estatuas erigidas en honor a conquistadores, reli­giosos y políticos. No existe ningún monumento a las personas indígenas autores de los emblemáti­cos monumentos que son joyas y son los orgullos de la “ciudad colonial”. Esta pieza es un homenaje a nuestras abuelas y abuelos que derramaron sudor, sangre y lágrimas para que Jobel quedará al gusto de los colonizadores…

Estela chocolate I

PH Joel
Madera recubierta de chocolate
19 X 58.5 X 5 cm
2023

Está tallada en madera y recubierta con cacao cultivado y preparado en la Selva Lacandona El cacao, como producto que los pueblos mayas aportaron al mundo – de hecho, tan importante que era una moneda de cambio y además de una bebida sagrada – ha caído en desuso en los pueblos indígenas actualmente. Hoy sí se encuentran productos derivados del cacao, de marcas industriales y compañías transnaciona­les que lucen nuestro producto, ya vendido caro, para los mercados de élite.

Esta pieza está inspirada en las estelas de las ciudades mayas antiguas. Esta es mi manera de reapropiarnos de los elementos significativos de nuestra cultura.

Estela chocolate II

PH Joel
Madera recubierta de chocolate
19 X 58.5 X 5 cm
2023

Está tallada en madera y recubierta con cacao cultivado y preparado en la Selva Lacandona El cacao, como producto que los pueblos mayas aportaron al mundo – de hecho, tan importante que era una moneda de cambio y además de una bebida sagrada – ha caído en desuso en los pueblos indígenas actualmente. Hoy sí se encuentran productos derivados del cacao, de marcas industriales y compañías transnaciona­les que lucen nuestro producto, ya vendido caro, para los mercados de élite.

Esta pieza está inspirada en las estelas de las ciudades mayas antiguas. Esta es mi manera de reapropiarnos de los elementos significativos de nuestra cultura.

“Fragmento Bonampak”

PH Joel
Piedra caliza recubierta de estuco, decorada con pigmentos de la Selva Lacandona.
38.5 X 37. 5 X 3 cm
2023

Aquí hago una libre interpretación de uno de los rostros presentes en los murales de Bonam­pak. Al realizar la pieza es mi manera de dialogar con los materiales y sentirme espiritualmen­te cerca de los grandes maestros autores de aquellas pinturas.

Cautivo

PH Joel
Barro y engobe de la Selva Lacandona, hoja de oro.
36 X 52 cm
2021

Aún en lo recóndito de lo que queda de la Selva Lacandona, la población tiene menos interés en sembrar la milpa. Prefieren dedicarse a la ganadería o emigrar a las ciudades industrializa­das, ir a Estados Unidos o Canadá. Esto ha modificado el estilo de vida, haciendo más conve­niente comprar alimentos en la ciudad que cultivarlos en sus terrenos. A parte de que se está olvidando el conocimiento de cómo hacer las milpas, también se está destruyendo nuestro entorno natural y espiritual.

Ts´unun (colibri)

PH Joel
Escultura de tela recubierta de hojas de maíz
52 X 52 cm
2023

Esta ave bellamente ensangrentada representa el difícil pro­ceso de explorar nuestra memoria colectiva. A menudo impli­ca extirpar — de ahí la sangre — para encontrar los fragmentos del conocimiento que conforman el legado artístico que nos here­daron, para explorarlo, experimentarlo e incluirlo en nuestras prácticas.

Video performance

PH Joel
Sin titulo
Año: 2023
Colaboradores: Edgar, Darwin Cruz

Me permito una autocrítica, tal vez, porque les artistas usamos muchas veces técnicas y materiales que vienen de la (gran, pero diferente tradición) de Occidente. Estamos ahora apropiándonos de esta tradición artística, pero para nuestros propios fines expresivos. En este caso el video captura la quema de una cruz (cristia­na) junto con óleos (de estilo occidental) que son míos pero que no… porque no.